Sueño extraterrestre

Como para aligerar los temas sobre los que escribo en este blog, decidí hacer algo fuera de lo usual y publicar experiencias algo más íntimas que he vivido alguna vez. 

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De: Female first

Sucedió cuando tenía 13 años. Acababa de cenar y mis padres veían la TV. Recuerdo muy claramente que mi papá y yo nos juntábamos a ver maratones de programas sobre extraterrestres en History y Discovery Channel. Los programas que más nos gustaba ver eran “Contacto Extraterrestre” y “Alienígenas Ancestrales”, amaba verlos siempre. Mi papá no es un amante de la ufología y, en general, tocar temas de tipo paranormal lo inquieta un poco, por lo que siempre se preguntaba cómo era posible que a mí me encantara todo eso a lo que él le temía. Mi mamá, bueno, supongo que siempre le dio igual saber si existían cosas así. Cada que trataba de hablarle del tema, me evadía indirectamente, pero siempre dándome a entender que no le importaba mucho.

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De: History Channel

Una noche, yo veía “Contacto Extraterrestre” sola, pues mi papá, quien es médico, estaba atendiendo pacientes. Recuerdo que el episodio de ese día era sobre avistamientos en algunos de Latinoamérica, el Perú era uno de ellos. Al parecer, se trataba sobre un avistamiento hecho en Ica, en la costa. Los ufólogos siempre explicaban todo a detalle y, claro, escépticamente y planteando teorías sobre lo que pudo significar el hecho de que estuvieran ahí y la manera en la que las personas podían verlo.

Fue de mis episodios favoritos. Solo recuerdo que apagué el televisor y salí sonriente de mi comedor. Como siempre, emocionada, le conté mi mamá lo que había visto. Me escuchaba y luego solo cambiaba de tema, era lo típico. Mi papá era con quien sacaba más teorías y hablaba más placenteramente del tema. Había llegado de atender pacientes y conversé con él un largo rato. No recuerdo exactamente por qué yo estaba tan feliz, solo sé que fue a causa del programa. Me levanté y fui a lavarme los dientes, luego de hablar con papá.

Al acostarme para dormir, luego de hacer la oración nocturna, no dejaba de pensar en todo lo visto. Realmente, estaba emocionada por seguir viendo los demás episodios los próximos días. Después de un largo rato de pensar en ello, caí en brazos de Morfeo.

Mi sueño se desarrolló en un lugar extraño, pero hermoso. Recuerdo ver la Tierra desde donde estaba, era una especie de ventana con vista panorámica hacia nuestro planeta. Estaba en una nave, pero, a diferencia de las típicas películas en las que todo está fuera de control y hay balas volando por todos lados o donde se ven unos cuantos cuerpos humanos en un salón de experimentos, el lugar era bastante tranquilo.

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De: ouest france

El escenario era tan calmado, que sentí una especie de paz que no había sentido antes. De pronto, alguien se acercó a mí. No estaba asustada por alguna razón. Me tocó el hombro, lo observé y solo se quedó contemplando el planeta, mientras hacía un gesto de sonrisa.

De: Pinterest

Era un tipo bastante guapo (no, no trataba de coquetear conmigo, o al menos, eso no sentí), era alto, de cabello rubio, ojos azules y usaba un tipo de traje metálico, similar al de los buzos. Después de investigar sobre razas extraterrestres, pude determinar que era bastante parecido a un nórdico. Por alguna extraña razón, sentí como si fuera casi tan alta como él, cosa extraña porque soy diminuta, de apenas metro y sesenta de estatura.

Recuerdo claramente lo que me dijo mientras tocaba mi hombro: “Espero que todos ellos puedan saber pronto sobre nosotros, al igual que tú. El tiempo se acerca“.


De: SpaceX 

La verdad, no sé por qué estaba tan tranquila. Le pregunté cuándo sería ese “tiempo”, a lo que solo respondió que pronto. No pregunté más. Ahora, me arrepiento porque pude haber obtenido más información sobre tantas cosas, a pesar de haber sido solo un sueño. Solo me resigné a contemplarlo observando la Tierra; y sí, su mano aún estaba sobre mi hombro. Era tan hermoso; el hecho de verlo tan feliz me hacía estarlo también, aunque no supiera por qué lo estaba.

Mi sueño acabó cuando sonó el bendito despertador para ir al colegio. Es de esas veces en las que uno despierta y solo desea volver a dormir para saber qué sigue o cómo acaba el sueño, pero nada puede hacerse.

Hasta ahora, no volví a soñar nada igual, pero no saben cuánto daría por descubrir a qué se refería ese ser con lo que estaba diciendo. Lo que más me inquieta es ese “pronto”. ¿Cuándo se supone que es pronto? ¿Mañana, en una semana o en cinco minutos? Mi papá incluso dice que, cuando era pequeño, una tía suya que creía mucho en extraterrestres le decía que “pronto” llegarían. Mi papá tiene 72 años y hasta el día de hoy no hemos visto a alienígenas venir y aparecer imponentemente por los cielos, diciendo que vienen en paz o algo por el estilo (espero que sea así si llega a suceder). O quizás ya están viniendo, pero de poco a poco, haciéndose ver solo de vez en cuando, por unas cuantas personas. 

De: Oaxaca digital

Las respuestas quizás las obtengamos dentro de un tiempo. El hecho de que aún no haya una especie de “llegada masiva” de extraterrestres me hace pensar que podrían llegar aún en el fin de los tiempos, como lo dice el Apocalipsis de La Biblia. Sea como sea, lo único que sabemos es que vienen “pronto”, y espero aún podamos contar con vida para presenciarlo.

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